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Cacoecia

Identificación

La cacoecia Cacoecimorpha pronubana es un lepidóptero que daña fundamentalmente los frutos recién cuajados, aunque también puede atacar a los brotes.

Los huevos son ovales y aplanados, de 1 mm, conforman ooplacas que parecen gotas de cera de color verdoso al principio y amarillento después (Fig. 1).

La larva (oruga) es de color variable según la alimentación que realice, casi siempre verde oliva, pero también puede ser gris, marrón o amarillenta, con la cabeza parda (Fig. 2 y 3). Su tamaño llega a ser de 15 a 20 mm y pasa por siete estados larvarios. Se diferencia de la larva de P. citri en el color, ésta es verde oliva.

En el macho adulto las alas son de color marrón con diversas zonas o manchas más oscuras. Las hembras adultas son en general de color más claro que los machos y las alas posteriores de un color anaranjado oscuro típico. Ambos tienen unos 20 mm de envergadura (Fig. 4).

Síntomas y daños

Los hace principalmente sobre brotes y frutos recién cuajados. En primavera, al alimentarse sobre frutos pequeños, provoca cicatrices de bordes irregulares, generalmente a modo de corona en el cáliz. Muchos de estos frutos caen en el mes de junio pero si continúan desarrollándose están dañados estéticamente. En verano sobre frutos ya desarrollados, puede producir grandes cicatrices superficiales pero es un daño menos frecuente. Algunas veces se ha observado que las orugas pueden ser minadoras de los tallos.

Biología

La fecundidad es elevada, una hembra puede depositar hasta 700 huevos en diversas ooplacas. Los coloca preferentemente sobre superficies lisas, en la madera o sobre hojas viejas. La larva neonata teje un abrigo sedoso entre hojas o flores. Suele haber una sola oruga por brote. Al principio, las orugas no roen más que la cara superior de las hojas, pero luego aglutinan éstas con seda y forman un nido en cuyo interior, a partir del tercer estadio ataca la hoja entera, y los frutos recién cuajados. Tras 20-70 días pupa en el abrigo sedoso, y entre los restos de las hojas que formaban el nido pueden verse los despojos larvarios y la crisálida, que quedará vacía al salir el insecto adulto.

El número de generaciones varía entre 2 y 6. Inverna normalmente en forma de larva, aunque si la temperatura no baja de 2 ºC puede invernar también en forma de crisálida. A partir del mes de marzo inicia su actividad y los adultos procedentes de las larvas invernantes vuelan ya en abril y mayo. Desde primavera a otoño, las generaciones se suceden muy solapadas, pudiendo encontrarse todos los estados del insecto. Presenta tres máximos poblacionales en los meses de abril-mayo, junio y julio-agosto, pero el único periodo de homogeneidad de estados de desarrollo es con los adultos de primera generación y sus puestas.

Variedades atacadas

Todas las variedades son sensibles a los ataques.

Muestreo

Al no presentar graves problemas, no se han desarrollado métodos de muestreo.

El momento más peligroso es el mes de junio pero dado que los ataques son esporádicos y ocasionales lo más importante es detectar a tiempo de la presencia de la plaga. Para ello pueden utilizarse feromonas que atraen a los machos y en cuanto se producen capturas deben observarse los frutos recién cuajados. También podemos darnos cuenta de la presencia del insecto por la caída de frutos. Debe distinguirse del ataque de Prays citri que deja restos de excrementos y desechos en abundancia y se dirige sobre todo a las flores, donde une los pétalos secos con hilos de seda.

Umbrales

Al no presentar graves problemas, no se han desarrollado umbrales de tratamiento.

Control biológico

No se conocen enemigos naturales.

Control químico

Tratamientos recomendados

En general, no se recomiendan tratamientos específicos contra esta plaga, ya que los tratamientos contra diaspídidos suelen coincidir con los ataques de cacoecia y son suficientes para combatirla.

En caso de ser necesaria una aplicación fitosanitaria para el control de cacoecia la materia activa aconsejada es Bacillus thuringensis, con la que se debe tener en cuenta que su acción es por ingestión y que es efectivo sobre los estados larvarios.

Esta plaga no suele presentar problemas en los cultivos de cítricos. El momento más peligroso es el mes de junio pero dado que los ataques son esporádicos y ocasionales lo más importante es detectar a tiempo la presencia de la plaga. Para ello pueden utilizarse feromonas que atraen a los machos y en cuanto se producen capturas deben observarse los frutos recién cuajados. También podemos detectar la presencia del insecto por la caída de frutos. Debe distinguirse del ataque de Prays citri, éste deja restos de excrementos y desechos en abundancia y se dirige sobre todo a las flores, uniendo los pétalos secos con hilos de seda. La larva de P. citri además no es verde oliva como la de cacoecia sino más bien entre grisácea y verde clara.

Oruga de Cacoecia

Oruga de Cacoecia

Daños en fruto provocado por Cacoecia.

Daños en fruto provocado por Cacoecia.

 

 

 

 

 

 

 

Fitosanitarios autorizados en agricultura ecológica

En caso de resultar necesaria alguna aplicación fitosanitaria se pueden utilizar las siguientes materias activas: Azadiractina, Bacillus thuringiensis, con la que se debe tener en cuenta que su acción es por ingestión y que es efectivo sobre los estados larvarios, o bien la instalación de trampas con feromona especifica de esta especie.