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Métodos de Control

Control biológico

El control de esta especie de mosca blanca es un ejemplo de «control biológico clásico». El parasitoide Cales noacki ejerce un control total de la plaga desde su introducción en nuestros cítricos, siempre que no se interfiera su acción con tratamientos fitosanitarios inadecuados contra A. floccosus o contra otra especie plaga de cítricos.

Parasitoides

Tras la entrada en España de esta especie de mosca blanca, a finales de los años 60, en 1970 se introdujeron tres himenópteros parasitoides de la familia Aphelinidae que habían tenido buena eficacia en California y Méjico: Cales noacki, Eretmocerus paulistus y Amitus spiniferus, siendo el primero de ellos el que consiguió una aclimatación más rápida y efectiva. Las primeras sueltas se realizaron en Málaga, observándose un año después un notable descenso de las poblaciones de la mosca algodonosa.

Cales noacki es un endoparasitoide, que parasita el segundo, tercer y cuarto estadio ninfal, aunque prefiere el segundo. Se puede encontrar en el campo a lo largo del año, pero sus poblaciones son más elevadas en primavera y otoño.

En la provincia de Alicante y en el sur de la de Valencia, a A. spiniferus parasitando el primer y segundo estadio ninfal de la mosca algodonosa. Parece ser que la especie pasa el invierno en estado de pupa y los adultos pueden empezar a detectarse en primavera.

Adulto de Cales noacki. Foto de J. Catalán

Adulto de Cales noacki.

Depredadores

Diversas especies de depredadores pueden ejercer una reducción poblacional de la plaga, aunque en general presentan una baja efectividad para realizar un control efectivo de la misma por sí solas, lo cual se debe a que son especies muy generalistas y también actúan sobre otras especies de fitófagos de los cítricos. Entre los depredadores existentes sobre esta especie de mosca blanca, podemos destacar a los coccinélidos Clistotethus arcuatus y Cryptolaemus montrouzieri, y a los neurópteros Chrysoperla carnea y Conwentzia psociformis.

Clistotethus arcuatus es un coccinélido de color marrón oscuro, ampliamente distribuido por la cuenca Mediterránea, que se alimenta, además, de otras especies de moscas blancas, como Bemisia tabaci y Trialeurodes vaporariorum y otros fitófagos.

Control cultural

- Eliminar los brotes vegetativos excesivos (chupones, son foco para esta plaga).

- Realizar podas de aireación.

- Evitar exceso de abono nitrogenado. Abonar de forma equilibrada para evitar exceso de vigor.

- Evitar insecticidas nocivos para Cales noacki (efectos secundarios).

Control químico

Tratamientos recomendados

El momento fundamental para realizar algún tratamiento contra la plaga es durante las brotaciones de verano y otoño, que es cuando pueden incrementarse las poblaciones del insecto. Se recomienda tratar sólo los focos de la plaga, dentro de lo posible.

Modo de acción Materia activa Plazo de seg.
Físico/asfíxia Aceite parafínico *
Antagonistas del receptor nicotínico (neonicotenoide) Acetamiprid 14
Inhibidor de la síntesis de lípidos Spirotetramat 14

Recomendaciones:

  • En caso de tener que realizar más de una aplicación se debe alternar entre las materias activas con distinto modo de acción, con el fin de evitar la aparición de resistencias.
  • Cuando el tratamiento va dirigido contra adultos, realizar la aplicación a primera hora de la mañana o en el ocaso del día, momentos en los que permanecen más inmóviles sobre el cultivo.
  • La técnica de aplicación debe permitir alcanzar bien el envés de las hojas, procurando una buena cubrición de éstas en todas las plantas. Para las aplicaciones en pulverización es aconsejable la utilización de mojantes.
  • Se recomienda realizar aplicaciones con soluciones jabonosas, por la importante acción frenante que realizan, y la escasa efectividad que muestran los productos químicos contra esta plaga.
  • Debido a que los insecticidas reguladores del crecimiento (IGRs) ejercen su acción en la muda de las larvas, es aconsejable realizar las aplicaciones sobre los primeros estadios larvarios, ganando de esta forma en tiempo y eficacia.
  • Aplicar la dosis correcta para evitar la aparición de resistencias o pérdida de eficacia de la aplicación.